MINISTERIOS Y PROGRAMAS DE LA IGLESIA BÍBLICA INTERNACIONAL

MISIóN, VISIóN & CONSTITUCIóN

 

     Nuestra iglesia no tendría razón ni motivo de existir si no fuera para llevar a cabo la Gran Comisión como nos fue encomendada por nuestro Señor Jesucristo. Creemos como Cuerpo de Cristo que la Gran Comisión se define como nuestra responsabilidad de sembrar la semilla del Evangelio y proclamar a Cristo como Señor y Salvador a nuestra comunidad primeramente y luego a todas las naciones. Asumimos el compromiso y tenemos la gran carga de ensanchar “el sitio de nuestra cabaña” y expandir el Reino de los Cielos mientras hálito de vida tengamos. Entendemos y profesamos que el propósito por el cual existimos como iglesia aquí en la Tierra es cuádruple, a saber:

 

1)    Adorar, alabar, confesar, loar y levantar el Nombre de Dios y de Cristo, reconociéndole como el principal motivo de nuestra existencia.

2)    Estimular la comunión y el compañerismo entre nosotros, comprendiendo que las relaciones inter-personales juegan un papel vital en nuestra meta de apoyarnos, estimularnos y responsabilizarnos los unos con los otros, manteniendo un sentido de equipo y comunidad que mancomunadamente logra sus objetivos estratégica y únicamente cuando nos comportamos como una verdadera y genuina cofradía.

3)    Cristianizar, evangelizar y discipular a todo aquel con el que hagamos contacto sin importar cultura, raza o procedencia étnica como lo predica el nombre de nuestra iglesia. Este es el meollo de la interpretación de la Gran Comisión.

4)    Servir de manera desinteresada y significantemente, logrando impactar las vidas de aquellos a quienes toquemos, ya sea los de nuestro redil o de cualquier otra comunidad. Definimos el servicio como un ministerio a los perdidos, menesterosos, desamparados, agobiados, traumatizados y encadenados por los lazos del enemigo.

 

Nuestra visión es amplia y ambiciosa. Soñamos en grande. Queremos y anhelamos llegar tan lejos como Dios nos lo permita. Estamos conscientes del gran reto y responsabilidad que tenemos de aprovechar y administrar sabiamente todos los recursos que el Señor ha puesto en nuestras manos y los que podemos obtener, como herramientas para alcanzar nuestros objetivos. En resumen, nuestra visión es llegar a ser lo que Dios quiere que seamos y llegar a la estatura de Cristo.

 

CONSTITUCIÓN

CONSTITUCIÓN

 

IGLESIA BÍBLICA INTERNACIONAL

 

PREáMBULO

 

A fin de afirmar y preservar los principios básicos de nuestra fe, y para garantizar que este cuerpo sea gobernado en una forma ordenada y de una manera eficiente y consistente con las Sagradas Escrituras, y con el propósito de preservar la unidad de esta asamblea local, y con la libertad inherente de cada individuo de actuar con otras iglesias de igual fe, declaramos y establecemos esta constitución.

 

 

ARTíCULO I – NOMBRE

 

El nombre de esta iglesia será IGLESIA BAUTISTA INTERNACIONAL de Kissimmee, Florida, incorporada bajo las leyes del Estado de la Florida, octubre 29, 1995.

 

ARTíCULO II – OBJETIVOS / PROPóSITO

 

El motivo de nuestra existencia como iglesia es:

1.     Amar a Dios sobre todas las cosas, demostrar nuestro amor por Él, adorándole y exaltando Su Nombre en una adoración bíblica, o sea en espíritu y en verdad.

2.     Proclamar Su Palabra con todo poder con el fin de persuadir a todo individuo a poner su fe en el único camino para su salvación que es Jesucristo.

3.     Bautizar por inmersión a los creyentes en Jesús y ayudarles a crecer espiritualmente.

4.     Educar y discipular usando las Escrituras en forma sistemática hasta alcanzar una madurez en Cristo.

5.     Amar y alcanzar a nuestros prójimos que sufren por no conocer a Dios. (textos con referencia a nuestro propósito: Mateo 22:37-39; 28:19,20).

 

 

 

ARTíCULO III

DECLARACIÓN DE FE

 

 

I.          De Las Escrituras

            Creemos que La Santa Biblia fue escrita por hombres sobrenaturalmente inspirados; que es verdadera sin ninguna mezcla de error en contenido; y por lo tanto es y permanecerá por las edades como la única completa y final revelación de la voluntad de Dios para el hombre; el verdadero centro de la unión cristiana y la regla suprema por la cual toda conducta humana, credos y opiniones deber ser probados.

 

1.      Por “Santa Biblia” nos referimos a la colección de sesentiseis libros, desde Génesis hasta Apocalipsis, la cual, tal y como fue originalmente escrita, no solo contiene e incluye la Palabra de Dios, sino que es la misma Palabra de Dios.

 

2.      Por “Inspiración” queremos decir que los libros de la Biblia fueron escritos por santos hombres de antaño, tal y como fuesen movidos por el Espíritu Santo, de manera tan definida que sus escritos fueron sobrenaturalmente y verbalmente inspirados y libres de error, como ningunos otros escritos han sido o serán inspirados.

 

Salmos 19:7-11; 119:89, 105, 130, 160; Prov. 30:5-6; Isa. 8:20; Lucas 16:31, 24:25-27, 44-45; Juan 5:39, 45-47, 12:48, 17:17; Hechos 1:16, 28:25; Rom. 3:4, 15:4; Ef. 6:17; I Ped. 1:23; II Ped. 1:19-21; Apoc. 22:19

 

II.         Del Verdadero Dios

           

            Creemos que hay un solo y único verdadero Dios viviente, infinito, espíritu inteligente, hacedor y regidor supremo de los cielos y la tierra; inexplicablemente glorioso en santidad y digno de todo honor posible, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, iguales en toda divina perfección, y ejecutantes de distintos pero armoniosos oficios en la gran obra de la redención.

Gén. 17:1; Éx. 15:11, 20:2-3; Salmos 83:18, 90:2, 147:5; Jer. 10:10; Mat. 28:19; Mar. 12:30; Juan 4:24, 10:30, 15:26, 17:5; Hechos 5:3-4; Rom. 11:33; I Cor. 2:10-11, 8:6, 12:4-6; II Cor. 13:14; Ef. 2:18, 4:6; Fil. 2:5-6; I Tim. 1:17; I Juan 5:7; Apoc. 4:11

 

III.       De Jesucristo

 

            Que es Señor, el Hijo de Dios, la segunda Persona de la divina Triunidad; siendo en cuanto a su humanidad, verdadero hombre y en cuanto a su divinidad, verdadero Dios; que nació de la virgen María por obra del Espíritu Santo; que su muerte en la cruz fue un sacrificio vicario y expiatorio para salvación de los pecadores; que resucitó corporalmente y ascendió al cielo, de donde vendrá otra vez en forma personal y visible para llevar a Su Iglesia. Luego vendrá para establecer Su Reino de justicia y paz (Mateo 16:16, 20:28; I Juan 5:20; Lucas 1:35, 24:36, 39; Isa. 53:1, 6; Hechos 1:11)

 

 

IV.       Del Espíritu Santo

 

            Que el Espíritu Santo es una persona divina; igual a Dios el Padre y Dios el Hijo y de la misma naturaleza; que estuvo activo en la creación; que en Su relación con el mundo impío, detiene al maligno hasta que el propósito de Dios sea cumplido; que convence de pecado, justicia y juicio; que da testimonio a la verdad del evangelio en predicación y proclamación; que es el agente en el nuevo nacimiento; que Él sella, dota, guía, enseña, testifica, santifica y ayuda al creyente.

Gén. 1:1-3; Mat. 3:11, 28:19; Marcos 1:8; Lucas 1:35, 3:16, 24:49; Juan 1:33, 3:5-6, 14:16-17, 14:26, 15:26-27, 16:7-11, 13-15; Hechos 5:30-32, 11:16; Rom. 8:14, 16, 26-27; Ef. 1:13-14; II Tes. 2:7, 13; Heb. 9:14; I Ped. 1:2.

 

V.        De Satanás, el Diablo

 

            Que Satanás era perfecto en su creación inicial, pero por su propio orgullo cayó con una tercera parte de los ángeles; que ahora él es el príncipe maligno del aire y dios de este mundo; que es una realidad la existencia y la personalidad de este ser; que es el enemigo de Dios y los hombres; quien juntamente con los ángeles caídos o demonios forma la potestad de las tinieblas y que todos ellos fueron vencidos por Cristo en la cruz del Calvario (Mateo 4:11; Ef. 6:11, 12; Col. 2:15). Satanás es el acusador de los santos; es el autor de toda religión falsa; es el señor “Anticristo” y poder de las tinieblas, destinado a la derrota final y el juicio eterno en el lago de fuego (Isaías 14:12, 15; Apoc. 12:7-10; 20:7-10).

 

VI.       De La Depravación Del Hombre

 

            Creemos que el hombre fue creado en inocencia puesto en sujeción a la ley del Creador, pero que por transgresión voluntaria cayó de su estado feliz y sin pecado, en consecuencia de lo cual, toda la humanidad ahora es pecadora, no por fuerza sino voluntariamente; y por lo tanto está bajo justa condenación sin defensa ni excusa.

Gén. 3:1-6, 24; Ezeq. 18:19-20; Rom. 1:18, 20, 28, 32, 3:10-19, 5:12, 19; Gál. 3:22; Ef. 2:1, 3.

 

VII.      De La Creación

 

            Creemos en el relato del Génesis de la creación, y que ha de ser aceptado literalmente, y no alegóricamente o figurativamente; que el hombre fue creado directamente a la propia imagen de Dios y de acuerdo a su propia semejanza; que la creación del hombre no fue un asunto de evolución o cambio evolutivo de especies, o desarrollo al través de periodos interminables de tiempo de formas inferiores a superiores; que toda vida animal y vegetal fue hecha directamente y que la ley establecida de Dios fue que sólo debían multiplicarse “según su especie.”

Gén. 1:1, 11; 24, 26-27, 2:21-23; Éx. 20:11; Neh. 9:6; Jer. 10:12; Juan 1:3; Hechos 4:24, 17:23-26; Rom. 1:20; Col. 1:16-17; Heb. 11:3; Apoc. 10:6

 

 

 

 

VIII.     De la Concepción Virginal

 

            Creemos que Jesucristo fue concebido del Espíritu Santo de manera milagrosa; nacido de María, una virgen, como ningún otro hombre haya nacido o nazca jamás de una mujer, y que Él es tanto Hijo de Dios como Dios.

Gén. 3:15; Sal. 2:7; Isa. 7:14; Mat. 1:18-25; Marcos 1:1; Lucas 1:35; Juan 1:14; I Cor. 15:47; Gál. 4:4; I Juan 5:20

 

IX.       De La Expiación Por El Pecado

 

            Creemos que la salvación de los pecadores es sólo por gracia; al través de los oficios mediadores del Hijo de Dios, quien por designación del Padre, voluntariamente cargó sobre sí nuestra naturaleza, pero sin pecado, honró la ley divina por Su obediencia personal, y por Su muerte llevó a cabo un sacrificio vicario y completo por nuestros pecados; que Su sacrificio consistió no en dejarnos ejemplo por Su muerte como martir, sino que fue la sustitución voluntaria de Sí mismo en lugar del pecador, el Justo muriendo por los injustos, Cristo, el Señor, cargando nuestros pecados en Su propio cuerpo sobre el madero; que, habiendo resucitado de entre los muertos, ahora está entronado en los Cielos y uniendo en Su maravillosa persona la relación más tierna con la perfección divina; Él está en toda forma calificado para ser un todo-suficiente Salvador apropiado y compasivo.

Isa. 53:4-7, 11-12; Mat. 18:11; Juan 3:16, 10:18; Hechos 15:11; Rom. 3:24-25; I Cor. 15:3, 20; II Cor. 5:21; Gál. 1:4; Ef. 2:8; Fil. 2:7-8; Heb. 2:14, 7:25, 9:12-15, 12:2; I Ped. 2:24, 3:18; I Juan 2:2, 4:10.

 

X.        De La Salvación

 

            Creemos en la gracia electiva de Dios; que las bendiciones de la salvación son gratuitas para todos por el evangelio; que es deber inmediato de todos aceptarlas por fe obediente, penitente y cordial; y que nada previene la salvación del más vil pecador sobre la tierra excepto su propia depravación inherente y rechazo voluntario del evangelio, cuyo rechazo le involucra en condenación agravada.

Isa. 55:1; 6-7; Mat. 11:28; Juan 3:15-16, 18, 36, 5:40, 6:37; Hechos 2:38; Rom. 8:29-30, 10:13; I Cor. 15:10; Ef. 2:4-5; Col. 3:12; I Tes. 1:4; I Tim. 1:15; Tito 1:1; I Ped. 1:2; Apoc. 22:17.

 

XI.       De La Justificación

 

            Creemos que la gran bendición del evangelio la cual Cristo asegura a quien cree en Él es la justificación; que la justificación incluye el perdón de pecados, y el don de la vida eterna bajo los principios de justicia; que es dispensada no en consideración de alguna obra de justicia que hayamos hecho, sino únicamente por fe en la sangre del Redentor, Su justicia no es comprada.

Isa. 53:11; Hab. 2:4; Zac. 13:1; Hechos 13:39; Rom. 1:17, 4:1-8; 5:1, 9; 8:1; Gál. 3:11; Tito 3:5-7; Heb. 10:38

 

 

 

XII.      Del Arrepentimiento Y La Fe

 

            Creemos que el arrepentimiento y la fe son obligaciones solemnes, y también gracias inseparables labradas en nuestras almas por el agudizante espíritu de Dios; por lo tanto, estando profundamente convencidos de nuestra culpa, peligro e incapacidad, y del medio de salvación por Cristo, nos volvemos a Dios con sincera contrición, confesión y súplica por misericordia; al mismo tiempo recibiendo al Señor Jesucristo de corazón y abiertamente confesandole como nuestro único y todo-suficiente Salvador.

 

Salmos 51:1-4, 7; Isa. 55:6-7; Marcos 1:15; Lucas 12:8, 18:13; Hechos 2:37-38, 20:21; Rom. 10:9-11, 13.

 

XIII.     De La Seguridad Del Creyente

 

            Creemos que cada persona que ha creído en Cristo como su Salvador personal tiene preservación eterna o seguridad eterna por la obra de Cristo; de ahí la preservación eterna de todos los creyentes.

 

                        Fil. 1:6; II Tim. 1:12; I Ped. 1:3-5; Judas 24; Juan 20:27-30; Rom. 8:35-39.

 

XIV.    De La Santificación

 

            Creemos que la santificación es el proceso por el cual, según la voluntad de Dios, somos participantes de su santidad, lo cual es una obra progresiva que empezó con la regeneración y continúa en el corazón de los creyentes por la presencia y el poder del Espíritu Santo, el Sellador y Consolador, usando medios como la Palabra de Dios, el auto-exámen, el dominio propio por la vigilancia y la oración.

 

                        Juan 17:17; Rom. 15:16.

 

XV.      De La Iglesia

 

1.      La iglesia como Cuerpo de Cristo: Que Cristo está formando Su Iglesia la cual se compone de todas las personas regeneradas por su sangre en todos los tiempos, desde la cruz hasta el arrebatamiento de la iglesia, cuyos nombres están en el “Libro de la Vida del Cordero” (I Corintios 12:12-14).

2.      La Iglesia local: Que la iglesia neotestamentaria es una congregación local visible, hecha o compuesta de creyentes bautizados por sumersión o inmersión en agua; ésta no es ni invisible ni universal y sus miembros están unidos por los propósitos de Dios y el conocimiento y la proclamación de la Palabra de Dios a toda criatura; que es responsible unicamente ante Cristo, Quien es la Cabeza de la iglesia.

3.      Gobierno: Es congregacional y el mismo descansa sobre el cuerpo de creyentes que componen su membresía.

 

 

 

PACTO DE LA IGLESIA

PREáMBULO

 

Teniendo la convicción de haber sido inducidos por el Espíritu Santo a aceptar al Señor Jesucristo como Salvador, y que al profesar nuestra fe en Él hemos sido bautizados en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, nosotros ahora en la presencia de Dios y de los ángeles, gozosa y solemnemente convenimos todos los miembros de esta iglesia como un cuerpo que somos en Cristo, en el Pacto siguiente:

 

I.                   Votos de unidad y fidelidad a Cristo, a Su Palabra y a la Iglesia.

 

1.     Prometemos, pues, auxiliados por el Espíritu Santo, andar juntos en el amor cristiano.

2.     Hacer de la Biblia nuestra guía y regla de fe y práctica.

3.     Ser fieles a nuestro Salvador y a nuestra iglesia.

4.     Ser respetuosos con los pastores, con cada uno de los oficiales y con nuestros demás hermanos.

5.     Procurar el desarrollo de ésta nuestra iglesia, en conocimientos, en santidad y bienestar.

6.     Promover su prosperidad y su espiritualidad.

7.     Sostener sus servicios, sus ordenanzas, su disciplina y doctrinas.

8.     Contribuir fija y gustosamente en el mantenimiento del ministerio; los gastos de sus programas, el alivio de los pobres y la promulgación del Evangelio en todas las naciones.

 

II.                Votos de consagración y abnegación en nuestra vida cristiana.

 

1.     También prometemos practicar la devoción familiar y la particular; educar a nuestros hijos en la fe cristiana.

2.     Procurar la salvación de nuestra parentela y de nuestros conocidos y de toda la humanidad.

3.     Andar con sabiduría en el mundo, ser justos en nuestros tratos, cumplidos en nuestros compromisos, y ejemplares en nuestro comportamiento.

4.     Abstenernos de los chismes, de la calumnia y guardarnos del enojo.

5.     Abstenernos también de la venta y uso de bebidas embriagantes, narcóticas e intoxicantes, incluyendo el tabaco.

6.     Ser celosos en nuestros esfuerzos para conseguir el adelanto del Reino de nuestro Salvador.

III.             Votos de compañerismo y amor fraternal.

 

1.     Además, prometemos velar los unos por los otros en amor fraternal; tenernos presentes unos a otros en nuestras oraciones; auxiliarnos mutuamente en la necesidad y en la enfermedad.

2.     Cultivar la simpatía cristiana en los sentimientos, y la cortesía en el hablar; ser tardos para ofendernos y siempre prontos a reconciliarnos, practicando las reglas de nuestro Salvador sin demora.

 

IV.            Votos de mantener nuestra comunión con la iglesia local.

 

 Finalmente prometemos que, dejando de residir en este lugar, nos uniremos tan pronto como nos sea posible, con alguna otra iglesia, en la cual podamos cumplir con el espíritu de este Pacto y los principios emanados de la Palabra de Dios.

 

ARTíCULO IV – MEMBRESíA

 

La membresía de esta iglesia consistirá de aquellos que habiendo nacido de nuevo y públicamente haber confesado su fe en Jesucristo, se han bautizado por inmersión y han manifestado su acuerdo con la Declaración de Fe, Objetivos de la Iglesia, Pacto de la Iglesia y recibidos por la iglesia en su membresía según expresado en el reglamente interno.

 

ARTíCULO V – ORGANIZACIóN

 

A.   Forma de Gobierno: El gobierno de esta iglesia recae en sus miembros.

B.    Oficiales: Los oficiales de esta iglesia serán el Pastor(es), Ancianos, Diáconos y otros según sea necesario y determinado por sus miembros en debida sesión de negocios y de acuerdo con el Reglamento Interno.

 

ARTíCULO VI – REUNIONES

 

Las reuniones de esta iglesia serán las acostumbradas de Adoración, Oración, Estudios Bíblicos, Confraternidad, Negocios y otras actividades especiales según el reglamento interno.

ARTíCULO VII – AFILIACIóN

 

Esta iglesia estará afiliada a la BAPTIST GENERAL CONFERENCE (BGC) y con la asociación del Estado de la Florida siempre que su existencia, filosofía y Declaración Doctrinal no cambie.

 

ARTíCULO VIII – ENMIENDAS

 

Esta constitución puede ser cambiada o enmendada en cualquier reunión regular de negocios por su membresía. Un voto de ¾ de los miembros activos será necesario. Esta reunión y el propósito de la misma deberá ser anunciada por tres semanas consecutivas antes de dicha reunión y anunciado también desde el púlpito por dos semanas antes; también copia de dichos cambios entregada a cada miembro activo, antes de la reunión.

 

ARTíCULO IX – DISOLUCIóN

 

En el caso de dejar de existir esta iglesia y tener que disolverse, cualquier propiedad y bienes adquiridos serán distribuidos según requisitos establecidos por el “Internal Revenue Service” con una o más organizaciones establecidas para fines religiosos iguales a los nuestros en doctrina y filosofía, incluyendo a nuestra asociación nacional y del estado de la Florida.

 

 

 

 

REGLAMENTO INTERNO

IGLESIA BÍBLICA INTERNACIONAL

KISSIMMEE, FLORIDA

 

Preámbulo:

Este Reglamento Interno queda establecido con el propósito de llevar a cabo las provisiones y ejecutar los Artículos de Incorporación y la Constitución de nuestra iglesia.  Este reglamento será efectivo siempre y cuando no contradiga a la Constitución.

 

ARTÍCULO A – Membresía

Sección 1 – Recepción de Miembros

 

a.      Cualquier persona que haya hecho profesión de fe en Jesucristo, que esté de acuerdo con la declaración de fe y pacto de nuestra iglesia puede ser recibido en la membresía de esta iglesia por bautismo (inmersión), por carta, por testimonio, restauración o por aceptar el llamado al pastorado de esta iglesia.

  

1.     Por bautismo (inmersión)

Cualquier persona creyente en Jesús, que haya dado evidencia de un cambio de vida, que esté de acuerdo con la declaración de fe, y pacto adoptado por esta iglesia, después de su bautismo puede ser recibida en la membresía.

 

2.     Por carta.

Miembros de otra iglesia de la misma fe y práctica o que estén de acuerdo con nuestra doctrina, pueden ser recibidos por carta al trasladar su residencia a esta ciudad.

 

3.     Por testimonio.

Cuando no es posible obtener una carta de traslado, la persona creyente que haya dado evidencia de su vida cristiana, puede ser recibida en la membresía.

 

4.     Por restauración.

Cuando por causa de pecado, un miembro ha sido separado de la comunidad, al dar muestra de verdadero arrepentimiento y a juicio de la iglesia, puede ser restaurado.

5.     Por aceptación al llamado de Pastor.

Al aceptar el llamado, el pastor y su esposa automáticamente serán recibidos como miembros de esta iglesia.

 

b.     Todo candidato a membresía de esta iglesia deberá reunirse con el Pastor, quien a su vez le informará al cuerpo ancianal, para consulta y examen. El pastor los presentará a la iglesia para su aprobación en una reunión ordinaria o especial.

 

Sección 2 – Deber de los Miembros

 

Es deber de cada miembro cumplir con el espíritu del Pacto de la Iglesia y los principios emanados de la Palabra de Dios.

 

Sección 3 – Miembros Activos e Inactivos

 

1.     Activos.

     Miembros activos serán aquellos que por su fidelidad al Señor y a Su Iglesia

     guardan el Pacto de la Iglesia.

2.     Inactivos.

De igual modo, aquellos que se alejan de la iglesia sin ningún motivo por un

periodo de tres meses (excluyendo enfermedad, vacaciones o motivos del

trabajo) será excluido de la membresía y perderá el derecho de votar en

negocios de la iglesia. Los Ancianos o el Pastor traerán sus nombres a la iglesia

para su conocimiento y voto.

 

Sección 4 – La Disciplina de Miembros

 

La disciplina de miembros será practicada cuando todo esfuerzo por un sincero arrepentimiento y restauración haya fallado (Gálatas 6:6). En este caso el Pastor y los Ancianos recomendarán a la iglesia su separación y exclusión de la membresía. En el caso de diferencias personales entre miembros, se seguirá las instrucciones de Mateo 18:15-17.  Cualquier persona que traiga algún asunto a la congregación sin seguir esta pauta será reprendida.

 

 

 

 

 

ARTÍCULO B – OFICIALES: Elección y Deberes

Sección 1 – Pastor

 

1. Deberes.

    El pastor deberá proveer dirección espiritual al rebaño así como funciones

    bíblicas establecidas tales como: predicar, enseñar y capacitar a cada creyente en

    la obra del ministerio (Efesios 4:11-13)

2. Requisitos.

    Los requisitos para ser pastor son los que encontramos en la Biblia (I Timoteo

    3:1-7 y Tito 1:5-9).

3.     Servicio.

     El pastor será un miembro con voto en toda Junta o Comité por virtud de su  

     oficio.

 

Sección 2 – Juntas

 

1.     Ancianos.

Los Ancianos asistirán al Pastor en la superintendencia de la vida y asuntos espirituales de la iglesia. También ayudarán en el examen de los candidatos a la membresía de la iglesia y cuidando de la espiritualidad de los miembros. Los Ancianos junto con los Síndicos prepararán un presupuesto para ser presentado y sometido a votación por los miembros en la reunión anual. El número de la Junta de Ancianos se recomendará de acuerdo a las necesidades o tamaño de la membresía.  Al igual que en el caso del Pastor, deben llenar los mismos requisitos bíblicos que se requiere de los que anhelan obispado. Serán reconfirmados cada dos años.

2.     Diáconos.

Los diáconos y diaconisas deben cumplir con los requisitos del Nuevo Testamento como asistentes del pastor y siervos de la congregación. Estos tienen que cumplir en las categorías bíblicas de lo moral, familiar y espiritual para calificar como diáconos o diaconisas en esta iglesia (I Timoteo 3:8-13).

 

El cuerpo diaconal debe orar por su iglesia y su programa, además orar por cada miembro de la congregación. La iglesia espera que los diáconos sean leales a Cristo, a su iglesia y lo que Dios está haciendo por Su Iglesia, al igual que debe ser fiel al pastor y al programa de la iglesia (Hechos 6:1-3).

 

 

 

3.     Síndicos.

Los Síndicos actuarán como consejeros y asistentes en asuntos de finanzas. La Junta de Síndicos consistirá de por lo menos de dos (2) miembros activos, competentes para su trabajo.

 

4.     Elección.

Los Diáconos y Síndicos servirán por un periodo de dos (2) años. Después de servir su término de dos años, deben descansar por un año antes de ser reelegidos.

 

Sección 3 – Otros oficiales

 

1.  Moderador.

La iglesia puede elegir un miembro activo para presidir en las reuniones de negocios de la iglesia

2. Secretaria de Actas.

La Secretaria(o) guardará notas y acuerdos de todas las reuniones de negocios.  Llevará un libro de la Membresía de la iglesia. Firmará cartas oficiales de la iglesia. Guardará notas históricas y datos del crecimiento de la iglesia.

3. Tesorero.

El Tesorero de la iglesia manejará fondos, haciendo depósitos en el Banco, pagando con cheques cantidades acordadas en el presupuesto o el voto de la iglesia. Preparará informes de finanzas regularmente (mensuales, trimestrales y anuales). El Tesorero tendrá dos (2) asistentes de finanzas que le ayudarán a contar ofrendas y asistirle en todo lo necesario.  Dos firmas serán necesarias en todo cheque.

4. Elección.

Todos los cargos de esta sección serán elegidos en la Reunión Anual para servir por un (1) año.

 

Sección 4 – Comités

 

Distintos comités podrán ser elegidos por la iglesia o designados por el Pastor o Ancianos según sea necesario para la marcha de la iglesia.

 

 

 

 

ARTÍCULO C – Reuniones y Elecciones

Sección 1 – Reunión Anual

 

La Reunión Anual de informes y negocios se llevará a cabo a principio del mes de Octubre (Año Fiscal, Octubre a Septiembre).

 

Sección 2 – Reuniones Trimestrales

 

Las reuniones trimestrales se efectuarán la primera semana de los siguientes meses: Enero, Abril y Julio.

 

Sección 3 – Reuniones Extraordinarias

 

Reuniones extraordinarias pueden convocarse por el Pastor o Ancianos, anunciándose dos semanas consecutivas desde el púlpito.

 

Sección 4 – Quórum

 

Treinticinco por ciento (35%) de los miembros activos serán el quórum. (El quórum es el número mínimo de miembros presentes necesarios para efectuarse una reunión de negocio).

 

Sección 5 – Voto

 

Miembros deben tener al menos 16 años de edad para poder votar.

 

ARTÍCULO D – Enmiendas

 

Este Reglamento Interno puede enmendarse o cambiarse en cualquier reunión de negocio por un voto de ¾ de sus miembros activos, siempre que este cambio se publique por tres (3) semanas antes de dicha reunión.